20/03/2022

IDLES, The Wombats y Las Ligas Menores en Lollapalooza 2022: guitarras not dead

Dame fuego.

IDLES

En una grilla repleta de artistas de música urbana, pop y electrónica, la fecha de cierre de Lollapalooza 2022 puso un poco de equilibrio con el rock en sus diferentes formas. Y antes del cierre con Foo Fighters, los shows de IDLES, The Wombats y Las Ligas Menores -cada uno con sus argumentos balancearon tanto ritmo de reggaetón y trap. Y esto dicho sin meter púa.

La descarga energética de Idles no tuvo parangón en la edición 2022 de Lollapalooza Argentina. Y no sólo por el hecho de que las guitarras de Mark Bowen y Lee Kiernan fueran como cuchillazos que partían la base trepidante del baterista Jon Beavis y el bajista Adam Devonshire, mientras el cantante Joe Talbot cagaba a palos a sus cuerdas vocales. No, también porque los tipos no pararon de moverse un instante: se tiraron al público, el cantante se pegó piñas en el pecho ¡y en la cara!, hicieron arrodillar a la gente para que estallara en un pogo.

Entre el hardcore, el punk y todos los post que se puedan agregar antes de esos nombrecitos, IDLES encuentra su razón de ser en el escenario. "Gracias por permitirnos estar en nuestra casa, que es esta", dijo Talbot señalando el tablado. Bajan línea ("esta es una canción antifascista de una banda antifascista") pero tienen humor (¡qué titulazo "Never Fight a Man With a Perm"!), parece que están a punto de agarrase a piñas en una tribuna pero abrazan a un pibe que y sube al escenario (y lo hacen tocar la batería y el bajo, y le regalan la lista de temas), se pelean con la seguridad que se lleva a los que pasan del otro lado de la valla haciendo mosh...

Puede que su sonido no sea muy novedoso, pero el cóctel de IDLES es realmente una molotov, y más en tiempos en los que se usa más el autotune que la guitarra eléctrica. Y entonces cuando empiezan a aullar fragmentos de "The Best of You", "My Hero" y "Nothing Compares to U" en medio de "Love Song", se entiende la humorada, aunque la canción sea simple y directamente de amor. Talbot parece quedarse sin resto a la altura de "Crawl!", pero después encuentra aire para narrar la historia de un amigo con depresión en "1049 Gotho". Y así durante una hora, generando las ganas de que los minutos no pasen y a la vez con la ansiedad por lo que vendrá a continuación. Esas cosas que solía provocar el rock, bah.

Tal cual lo indica el manual del buen frontman, Matthew Murphy, líder de The Wombats, abrió el show saludando al público argentino en español y durante su presentación esbozó algunas frases sobre el último álbum de la banda, Fix Yourself, Not the World. Todo estaba dado para que el show se alineara con la prolijidad del indie rock del trío de Liverpool, pero en determinado momento, Murphy tomó una bandera azul y blanca y se envolvió el cuello en un clásico gesto conquistador de públicos. “¡Ups!”, dijo después de descubrir que, en realidad, se había abrigado con la bandera uruguaya, en un error de cálculo (¿la ley de Murphy?) o un muy elaborado paso de comedia.

Durante su primera visita al país, The Wombats presentó algunas de sus nuevas canciones, como “This Car Drives All by Itself”, del álbum que lanzó en enero de este año. “Ahora vamos a cantar dos de las canciones que le dedicamos a mi fruta favorita en todo el mundo: el limón”, anunció luego Murphy, justo antes de repasar algunos tracks de sus álbumes previos, como “Lemon To A Knifefight”, de 2018, y “Pink Lemonade”, de 2015.

Con dos décadas de historia en sus espaldas, el britpop que emparenta a los Wombats con bandas como Kaiser Chiefs tuvo renovación generacional del público en el último tiempo y eso se notó en quienes acompañaron a la banda en uno de los escenarios principales de Lollapalooza 2022. De la misma forma que le pasó a Fleetwood Mac con “Dreams”, TikTok ubicó al trío de Liverpool en el mapa de los más jóvenes gracias a la viralización del remix de “Greek Tragedy”. El algoritmo les dio limones y los Wombats hicieron limonada.

El tiempo le pasa por el costado a Las Ligas Menores. En el tercer día del festival, la banda cuyo primer EP -El disco suplente- cumplió diez años pocas semanas atrás, empezó un show manso que fue colmándose de ruido con mucha paciencia. Es que el quinteto indie tiene para mostrar todo un espectro que va de un noise pop bailable al rock alternativo estadounidense de los 90. Son variaciones que aparecen principalmente en sus presentaciones en vivo.

En la primera parte del show, “Contando lunas”, “El baile de Elvis”, y las más inocentes “Hoy me espera” y “Accidente”, respetaron la dulzura de sus versiones de estudio. Sin prisa, pero sin pausa, la segunda mitad de la presentación mostró los dientes: la adrenalina del vivo aceleró las guitarras y sumó distorsiones a “A 1200 km” e “Hice todo mal”, nominada a Mejor Canción de Rock en los Latin Grammys 2021. Antes del cierre, el grupo invitó a Tom Quintans (Bestia Bebé, también responsable de grabar y producir los primeros temas de LLM) a hacerse cargo de la guitarra, dejando a Anabella Cartolano a cargo únicamente de la voz en “Ni una canción”.