13/11/2016

Festi Laptra 2016: el tigre volvió a rugir

El día de la indiependencia.

En 2014 el sello Laptra, autodefinido como colectivo artístico, cumplió 10 años de actividad en el mapa musical argento. A lo largo de esa década de consolidación también supo armar su propio festival, que este fin de semana celebró su sexto aniversario. El éxito de ambas instancias está en su forma de trabajar: con una identidad claramente definida, las bandas Laptra conmueven al público de dos maneras que en esta entrega no fueron la excepción. Por un lado, la economía de artilugios musicales; del otro, lo actitudinal, una forma de concebir la música que vira hacia dos sentidos tan extremos, el agite y la tranquilidad cuasi anestesiante de las melodías de algunos de sus exponentes. Por último, pero no menos importante, el sello está atravesado por la amistad que se refleja en el escenario cuando una banda invita a un músico de otra y que lleva al clamor por parte de los espectadores.

Las 15 bandas programadas para la fecha se dividieron en los ya clásicos escenarios El Tigre y Laptra, y en esta ocasión fueron una demostración de lo nuevo y lo ya afianzado. Mientras El Mató a un Policía Motorizado, Las Ligas Menores, Bestia Bebé y 107 Faunos se remitieron a tocar los discos que le valieron su primer acercamiento a la masividad indie, bandas como Super 1 Mundial, Srta. Trueno Negro y Cabeza Flotante dieron a conocer sus respectivos trabajos que indirectamente -o no- tienen una premisa aglutinante: el viaje.

Los primeros sets de la fecha transcurrieron sin mucho fervor. Los encargados de dar comienzo fueron Los Subterráneos, que también le cantan al viaje pero no como utopía, sino como experiencia concreta. Así, "La playa" o "Vacaciones" animan la tarde mediante un tempo que oscila de medio a rápido y con un cantante que no se esfuerza en ser preciso, sino en actuar y en contar esas pequeñas crónicas que el público canta al unísono. Por su lado, Cabeza Flotante dio la primera estocada en el escenario Laptra, y también una de las bandas que presentó disco nuevo en el festival. "Nuestros sueños" y  "Ultimo día de verano" -que tuvo de invitado a Chicho de Bestia Bebé- tienen un costado garagero, pero también reminiscencias al dream pop y dan cuenta de la variedad en el sonido de la banda en el reciente Las afueras.

Otra que dio a conocer en vivo las canciones de su nuevo disco fue Srta. Trueno Negro. A diferencia de lo que plantea su nombre, los temas de Sonido Donosti (2016) carecen de oscuridad, y por momentos rozan lo naif. La cantante Natalia Drago no hace nada muy desmedido desde lo musical: "California" es una simple invitación a viajar a Santa Mónica, algo que se repite en "Su playa" y "Vacaciones Morales". Mientras tocaba, la mitad de la gente permanecía sentada, y el descanso permitió recargar energías para el show de Mi Pequeña Muerte. Sebastian Kramer y compañía, los primeros veteranos en aparecer en la grilla, armaron un set de gusto variado, y así sonaron "Nada va a cambiarme" de El Cazador (2006), "La misma calle" de Un futuro brillante (2009) y "Fuera de la anestesia" de El triunfo de la paz (2012).

Super 1 Mundial es otro ejemplo del triunfo de la amistad dentro del catálogo Laptra. El proyecto paralelo de Tom Quintans -líder de Bestia Bebé-, Felipe Quintans -Go Neko!- y Manuel Gómez experimentó con el sonido y generó a la luz de últimos rayos de sol una atmósfera espacial que retomó la noción del "viaje" predominante en los últimos discos del sello. "La electricidad no me asusta" cantó Quintans a grito pelado en "Un millón de voltios", de la misma manera desafiante con la que encaró el resto de las canciones del nuevo disco homónimo.

Los 107 Faunos fueron los primeros en detonar el escenario El Tigre. El tono alegre y las letras de canciones como "Noche Spooky Tropical" o "Pequeña Honduras" llevaron al primer pogo de la noche, que se suavizó en el medio del show con canciones como "2 de julio", en clave de balada romántica. Tras un final eufórico con "Jazmín chino", todo quedó listo para Atrás Hay Truenos. Como era de esperarse, Roberto Aleandri y los suyos desplegaron las canciones de su más reciente disco, Bronce, aunque su show resultó un tanto desprolijo por algunas dificultades técnicas, y el trance que generan canciones como "Perro" y "Encuentro" no encontró cauce. Tampoco ayudó que la próxima banda de la grilla fuera El Mató a Un Policía Motorizado, ya que muchos se quedaron en el patio esperando.

El prime time estuvo a cargo de El Mató, que ya había anunciado que tocaría completo Un millón de euros, que el 30 de octubre de este año cumplió su décimo aniversario. Ese disco que comienza con una única frase, "Espero que vuelvas / chica rutera" logró un clímax que se mantuvo durante todo su recital. Sin sorpresas, las ansias por escuchar y corear "Amigo piedra" y "Vienen bajando" llevó al público a adelantarse y a corear antes de tiempo la letra junto Santiago Barrionuevo. Como un plus para la ocasión,  "Mujeres bellas y fuertes" y "Chica de oro" oficiaron de reivindicación de género para chicos y a chicas por igual.

Los shows de Las Ligas Menores y Bestia Bebé pueden leerse en paralelo, ya que ambos grupos despiertan en el público ese sentimiento de agite futbolero que se inició poco antes con El Mató. Sin nuevo material en sus manos, sus shows se armaron con las mismas canciones que se resignifican con cada show en vivo. El material del primer disco de Las Ligas como "El Baile de Elvis" o "Renault Fuego" sumaron al espíritu festivo, y lo mismo pasó cuando "Fiesta en el barrio" o "El gran Balboa" sonaron en el set de Bestia Bebé. Porque lo cierto es que, dentro del colectivo artístico Laptra, la influencia de El Mató a un Policía Motorizado dentro y fuera del sello está ligada a la premisa que repiten sus bandas: las melodías fáciles de corear y la siempre tentadora invitación a un poco de descontrol.