28/05/2021

Duki en El Calafate: hacia el sur hay un lugar

En el fondo tiene H.I.E.L.O.

Mazza / Lauría Dale Play / Gentileza
Duki

Desde hace un tiempo a esta parte, Duki repite la palabra "orgánico" casi como fetiche en cada una de las entrevistas que le hacen. Como si allí, en ese concepto, resumiera algo que no termina de entenderse si ya da por conseguido o si aún es un anhelo. Pero lo cierto es que la búsqueda de la organicidad parece ser un norte para él. O un sur.

Su show por streaming (con más de 250 mil visualizaciones en el canal de YouTube de Movistar Argentina) grabado en El Calafate, con el glaciar Perito Moreno de fondo, puede verse como algo más que el emplazamiento en una locación bonita. Además de una referencia al nombre de su reciente disco Desde el fin del mundo, la inmensidad y la gelidez del paisaje plantean un Duki posible más allá del encierro que suponen los procesos productivos del trap (no se necesita más que una habitación, una computadora y un micrófono), y de esa idea de estar siempre hot, caliente, goteando y tumbando el club.

Y ahí entra en juego, como elemento aglutinador de expansión y organicidad, la guitarra eléctrica de Yesan, que junto a Asan (teclados, secuencias y coros) se plantó en escena detrás de Duki, como cuidándole la espalda. La intensidad de las distorsiones nü grunge le juegan al trapper argentino en dos direcciones que parecen opuestas pero no lo son tanto: por un lado le amplían el ambiente (le sacan el encierro) y por el otro acentúan el costado Duko sad, como le gusta decir a él sobre esa faceta de corazón roto.

El hecho de que Duki haya estado solo en casi todo el streaming sumó también a la idea. Los temas más fiesteros ("Muero de fiesta este finde", "Fifty Fifty" y "Ella es mi bitch", por ejemplo) quedaron afuera de la lista y así se impusieron los más introspectivos. Como única invitada, Lara91K se sumó a "Sol" y en el streaming ese estribillo a tres voces, todas con autotune, se impuso como el momento del show. Ni armonía ni disonancia: un clúster de frecuencias deshumanizadas pero no por eso menos expresivas.

"Hasta que salga el sol, voy a intentarlo con ganas", cantaron Duki y Lara91K. De fondo y contrario a lo que podría parecer, las nubes que hacían de capa térmica al Perito Moreno les auguraban un buen futuro. Si el norte es lo que está arriba (el objetivo), el sur es lo que está abajo, donde se pisa fuerte para hacer base. Desde allí parece cantar Duki hoy. Y no hay nada mejor para cualquier artista que el sol no termine de salir nunca, para que, entonces, jamás pueda dejar de intentarlo con ganas.