11/11/2019

BadBadNotGood y Khruangbin en Vorterix: mejor no hablar

Todas esas palabras...

BadBadNotGood

En 1951, el filósofo Theodor Adorno sentenciaba: "Es imposible escribir poesía después de Auschwitz". Salvando distancias de todo tipo, algo similar podía plantearse el domingo por la noche en el teatro Vorterix: ¿Es posible cantar en Latinoamérica el mismo día que se consumó un golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia? Si se parte de esa premisa, los shows de BadBadNotGood y Khruangbin, en un 90% instrumentales, reforzaron su valor situacionista: la música se queda sin palabras cuando no hay democracia.

"No crean que no sabemos lo que pasa", dijo en medio del show de BadBadNotGood el baterista Alexander Sowinski. "Venimos de tocar en Santiago de Chile, estamos muy al tanto de la situación acá". Acto seguido, el cuarteto se sumergió en una composición nueva, un nü jazz narcótico, opresivo y sin saxo, más en sintonía con Sour Soul (el disco que grabaron en colaboración con Ghostface Killah) que con la apertura tímbrica que mostraron en su último disco. Cuatro canadienses en el sur del continente poniendo en movimiento tu rebelión interna. Con pulso krautrock pero con peso de hip hop.

Si BadBadNotGood ha de resignificar el jazz para el siglo XXI, su perspectiva millennial se deja ver no sólo en la música. Casi como en un show indie-noise, los cuatro músicos se mantuvieron a contraluz y apenas se divisaban entre el humo espeso que inundó el escenario durante todo el show. El solo de bajo de Chester Hansen en "Speaking Gently", el primer tema de la lista, o las armonías intrincadas de James Hill en "Kaleidoscope" aportaban escala de grises a un groove que parecía salir de ultratumba. Música de baile para todo eso que no es una fiesta.

Aunque no con las mismas herramientas pero sí con objetivos similares, el debut de Khruangbin en la Argentina tuvo la solidez esperada. El trío de Texas abrió su set con "Bin Bin", un swing ajustado desde el bajo de Laura Lee y la batería de Donald Ray "DJ" Johnson Jr. para que Mark Speer se pasee a lo largo y ancho de del diapasón de su instrumento como un guitar hero con estudios universitarios.

La fórmula, tan repetitiva como efectiva, se mantuvo inalterable. Durante poco más de una hora, se sucedieron bases con mucho de soul clásico (sobre el escenario, Laura Lee encarnó una suerte de Barbarella con pasantía en Motown) para que Speer llene el espectro de psicodelia bucólica ("August 10") y dub surfer ("Maria también"). Antes del cierre, dos guiños populistas: "Misirlou", el tema de Dick Dale & His Del-Tones popularizado vía Tiempos violentos "Apache", el tema de la Incredible Bongo Band popularizado vía miles de sampleos de hip hop.

Para finalizar su set y darle paso a BadBadNotGood, Khruangbin eligió "People Everywhere (Still Alive)", una oda neohippie para tiempos desesperanzados. El sueño se terminó hace rato. Pero hay gente por todos lados y todavía con vida. Aunque a veces conviene que no salgan las palabras, siempre es mejor pensar así.