10/06/2019

6 momentos que nos gustaron del festival Provincia Emergente 2019

Un fin de semana perfecto.

Gobierno de la Provincia de Buenos Aires / Gentileza
Provincia Emergente

Sin un número de cierre convocante, como fueron Illya Kuryaki and The Valderramas celebrando el aniversario de su disco Chaco, la vuelta de Caballeros de la Quema o el homenaje colectivo a Federico Moura en años anteriores, la cuarta edición del festival Provincia Emergente apostó de forma más marcada por las nuevas generaciones de artistas, apuntando directamente a un público joven.

Ya sin escenario dentro del Estadio Único de la ciudad de La Plata como en anteriores ocasiones, las actividades se comprimieron y trasladaron a la explanada del lugar. Según cálculos de la organización, unas 240 mil personas participaron de una gran variedad de actividades, por momentos inconexas, que fueron desde el stand up hasta el básquet, pasando por artistas plásticos y los puestos gastronómicos.

El trap -uno de los géneros más presentes en el festival- ofreció pocos gestos políticos, a pesar de tratarse de un festival público y en año de elecciones. Entre la música y las expresiones artísticas diversas, lo más destacado de lo que sucedió entre viernes y domingo está resumido aquí:

Cazzu

Después de estrenar Error 43, su segundo disco, a comienzos de la semana pasada, el show del viernes le sirvió a Cazzu como una pequeña presentación de esas nuevas canciones. “A los hombres, por más que la canción diga 'Chica mala' lo pueden cantar, no es que te convertís en una chica, ¿eh?”, ironizó al comienzo del set. “Que se escuche hasta Puerto Rico, Panamá, todos esos lados”, dijo. Y bien claro está el objetivo hacia dónde apunta la música de la jujeña estrella del género: el show, como su álbum, pasea entre el trap más duro y el reggaetón bien latino sin problema para invitar al baile del que resultó el público más numeroso de todo el fin de semana.

El Paraíso del Rock

En ediciones anteriores, el escenario de los shows principales se ubicaba dentro del estadio. Este año, el césped fijo del campo de juego obligó a una reestructuración del diagrama del festival. Sin embargo, esto sirvió para realizar una instalación artística multisensorial que aprovechó con proyecciones y luces la totalidad interna del estadio.

El Paraíso del Rock fue una actividad silenciosa, en la que cada persona contaba con auriculares e ingresaba a una plataforma en el centro de la cancha mientras se realizaba un mapping en 360° que ilustraba la música que sonaba en los auriculares: un homenaje a luminarias del rock argentino como Luis Alberto Spinetta, Sumo, Virus o Charly García.

Ring de Sucre

Durante todo el fin de semana, y por segundo año consecutivo, la productora platense Sucre instaló un ring en el que batallaron diferentes freestylers, y pasaron artistas como Malajunta Malandro, Dakalachina o los Muy Cebados Crew.

La importancia de Sucre traspasó la ciudad de La Plata, ya que este año ingresaron al sistema de sumatoria de puntos para ascender a la Freestyle Master Series (FMS), la liga argentina más importante de la especialidad, en la que Wos fue el último campeón y hoy batallan Papo, Trueno y más. El invitado especial del fin de semana, que causó sensación fue Zaina, un quinceañero que viene de ganar la competencia “Sangre Inca” en Perú.  

Usted Señálemelo y Juan Ingaramo

Best Seller, el último disco de Juan Ingaramo, le abrió las puertas del circuito masivo gracias al juego y la apertura de sonidos urbanos, que el cordobés demostró dominar con cintura y estilo personal. Shows como el del sábado, con mucho público propio y extraño, lo confirma a la altura y le permite ampliar horizontes conquistando nuevas audiencias. Los singles “El campeón” y “Romeo y Violeta” iniciaron el show, mientras que  “Fuego y Pasión”, su versión del cuarteto del Potro Rodrigo, obligó a los distraídos a entregarse al baile ante la canción conocida por todos.

El show de Usted Señálemelo también hizo las veces de confirmación. La relación de los mendocinos con La Plata creció de forma meteórica. Apenas unos años atrás debutaron en la ciudad como desconocidos en el bar Pura Vida, volvieron allí sin demasiado éxito, y luego saltaron a agotar entradas en el teatro más grande de la ciudad de las diagonales.

II, su último y celebrado disco, es explicación suficiente para su crecimiento. La incorporación en vientos y percusión para los shows grandes de Andrés Ravioli y Maxi Russo, dos ex Morbo y Mambo, le aportan cuerpo y fuerza al grupo, sin evitar contagiarlos con el dub lisérgico, pesado y con mucho delay que tienen en su naturaleza.

Wos, Ca7riel y Paco Amoroso

El show de Wos fue el más concurrido de la tarde del domingo. El rapero que abandonó las competencias de freestyle -aunque viene de ser subcampeón con el equipo argentino en México, Chile y Perú por la God Level- se presentó con su banda y su puñado de canciones ante un público repleto de niños que se sabían todas y cada una de sus rimas. Guille Salort y Fran Azorai, los golden boys de la nueva camada del rock argentino (tocan en Conociendo Rusia, Chita, Marilina Bertoldi, Banzai FC, Lo Pibitos, Emmanuel Horvilleur, Candelaria Zamar, y antes con Juan Ingaramo) acompañan a Valentín Oliva, mientras que Ca7riel completa la formación en su versión héroe de la guitarra.

Los momentos en los que se permitió improvisar fueron los más festejados por el público, e incluso una de esas barras fue el gesto político más marcado del fin de semana que despertó un cántico de parte de la gente: “Nunca con la yuta / esa que manda el presidente / que se meten en los barrios y matan adolescentes”.

Más tarde, Ca7riel y Paco Amoroso demostraron que la ATR Banda se encuentra en estado de gracia. En la intro, como Nathy Peluso cuando sampleó a Serú Giran, la banda jugó sobre “Bancate ese defecto” de Charly García mientras los MCs ingresaban al escenario sobre dos bicicletas. Después, Ca7riel se colgó la guitarra, Paco brilló desde su lugar, y hasta cazaron en el aire un porro que les tiraron mientras hacían el hit “Ouke”. En “Anti-yuta”, el tema nuevo que ya tiene rodaje en vivo y cuenta con versiones grabadas en formato audiovisual, Cato prefirió no arengar con el “Macri gato” que suele usar. “Casi lo digo pero no lo digo porque está lleno de enemigos”, se excusó.

Estelares

La banda de Manuel Moretti fue, en el contexto de la grilla, casi una rareza. El público se renovó hacia el anochecer; cerca del escenario aparecieron los padres de los chicos que durante el día habían disfrutado de los otros artistas. Al igual que Cazzu, Estelares aprovechó su show para presentar canciones de Las Lunas, el disco -su octavo- que acaban de estrenar. Luego, el set fue el mayor nexo -y casi el único- del festival con la ciudad que lo cobija: Estelares celebró sus propias canciones, ya clásicos del cancionero popular argentino, con artistas de La Plata de validados pergaminos.

Gabriel “Boya” Rulli, de Crema del Cielo, cantó “Ella dijo”, y Milano, exbajista de Las Canoplas y actual solista, hizo lo propio en “Tanta gente”. Después, Moretti presentó a Manuel Rodríguez, de Sueño de Pescado, diciendo que, cuando llegó a La Plata, vivió con su madre un tiempo y recordó cómo mientras él componía canciones sobre su piano Manuel corría por la sala con apenas cuatro años de edad. Esa conexión, sumada a la presencia y el despliegue sobre el escenario desde la escuela del rock barrial hicieron de la aparición del frontman en “Aire” el momento más destacado del show.

Ramiro Sagasti, de Pérez, y Facundo Soto, de Guasones, completaron la lista de los invitados con “Un día perfecto” y “Es el amor” respectivamente. Luego, todos juntos cantaron “El corazón sobre todo” a modo de himno.