06/09/2019

Wos - "Melón vino"

Tengo amigos un montón.

Juliana Wainsztein
Wos

A falta de un mes de lanzar su disco debut y ya con dos Palermo Groove agotados de antemano para presentarlo, Wos compartió “Melón vino”. El segundo adelanto de Caravana baja varios cambios en relación a “Canguro” y se inserta en el superpoblado universo de las baladas trap. Un nuevo capítulo en la vida del joven maravilla del freestyle. Y el equipo de Silencio batalló como si de gallos se tratara para opinar.

Sebastián Chaves: ¿Pueden los freestylers triunfar en el mundo del hip hop? ¿Pueden los raperos triunfar en el mundo de las batallas de gallos? La pregunta se repite, por lo menos, desde que Eminem se aleja en la oscuridad en aquella última escena de 8 Mile. Mientras vive esa transición, Wos camina tranquilo en la grieta. Su estilo en las batallas se destaca por su melodismo (vayan al minuto vs Klan en la FMS de 2018) y sus canciones conservan, a veces demasiado, el barderismo freestyler (“Canguro” sobre todo). “Melón vino” es una nueva muestra de eso, con todo lo bueno y lo malo que implica. Wos ataca, escupe y se planta, pero su voz se carga con una dosis medida de autotune y detrás hay un hi hat que se replica & multiplica. En otras palabras: trap. Entre viajes en zeppelin y otros en escoba, Wos se toma un recreo escapista y dice que “Si el mundo está roto, que traigan otro”.

Roque Casciero: Siempre es hermoso cuando un artista nuevo explota en la cara, pero lo es aún más cuando se puede seguir su desarrollo casi desde la semilla. Y eso pasa con Wos, que empezó a plantarse cuando todavía pensaba más en las batallas de gallos que en una carrera, pero que desde que se consagró en su terreno primigenio crece exponencialmente con cada single que da a conocer. Y si hasta aquí miraba más alrededor que hacia adentro y se movía por la experimentación con los beats del hip hop, ahora elige un doble desvío. Por un lado, admite que no puede explicar las sensaciones que cambiaron su vida y se muestra vulnerable ("me revuelco con mi sombra, te pido que no la rompas"); por otro, aborda una balada trapera más bien convencional, aunque lo hace con una multiplicidad de flows que seguramente envidiará más de uno de los reyes del autotune.

Joaquín Vismara: En “Melón vino”, Wos toma algunos de los recursos con los que había plantado bandera en “Canguro”, pero los lleva a otro terreno. Acá también su gola está en morfosis constante y su flow se mece con un acelere de 0 a 100 en microsegundos, pero el espíritu contestatario y combativo le cede el lugar a un trap hecho y derecho. Con algunos yeites de género (una pátina sutil de autotune, los “pa’” y los latinismos), Wos deja en claro que lo suyo no son sólo las batallas de freestyle sino también el pensar en medirse en la arena de la música urbana a lo largo y ancho del continente. Ambicioso, sí, pero herramientas le sobran.