23/10/2018

The Good, The Bad & The Queen retoma su senda con “Merrie Land”

Londres se inunda y Damon vive junto al río.

Gentileza
The Good, The Bad & The Queen

Aunque todavía no terminó su gira junto a Gorillaz, la semana pasada Damon Albarn anticipó el lanzamiento del segundo álbum de otra de sus bandas, The Good, the Bad & the Queen, y hoy ya dio a conocer el primer adelanto. La canción que le da título al disco Merrie Land vuelve a instalar al supergrupo que completan el bajista Paul Simonon (ex The Clash), el guitarrista Simon Tong (ex The Verve) y el percusionista Tony Allen. El equipo de Silencio que escuchó el single y opinó está formado por un tipo bueno, uno malo y un par de fans de Queen.

Joaquín Vismara: En 2007, Albarn y compañía imaginaron en el debut de The Good, The Bad & The Queen una Londres a punto del colapso. Una década después, la catástrofe parece haberse materializado: “Merrie Land” es la peregrinación al norte británico en busca de una nueva tierra prometida. El ¿ex? Blur y Simon Tong hilvanan una melodía de cuna que se tutea con lo siniestro, mientras la base rítmica de Tony Allen y Paul Simonon sube y baja, en algo que suena como si se estuviese en un carrousel derruido en el post apocalipsis. “Esto no es retórico, viene del corazón / Amo este país / Daneland, soy tu pariente”, canta el hijo pródigo de la capital inglesa para rendir pleitesía a su nuevo hogar, la zona ocupada por los vikingos en la Edad Media.

Roque Casciero: Diez años más tarde, el supergrupo liderado por Damon Albarn retoma el camino como si nada, con la personalidad intacta en una banda que nació como “proyecto alternativo” y que, a su tiempo, demuestra ser una conjunción única de personalidades que atravesó el tiempo. “Merrie Land” bien podría ser parte de aquel álbum debut homónimo de The Good, the Bad & the Queen, que de por sí no “encajaba” demasiado en términos musicales con el panorama de entonces. Como un vals levemente acelerado y con un estupendo trabajo percusivo de Tony Allen, la canción se despereza mientras el líder de Blur y Gorillaz encadena pensamientos acerca de una relación… aunque no termina de distinguirse si es con una persona, con un lugar o con la humanidad toda.

Gerado Barberán Aquino: De no haber un hombre en el video -o su voz en la canción-, podríamos imaginar una bailarina de plástico dando vueltas en su eje a la velocidad hipnótica del elenco estelar de The Good, The Bad & The Queen: Simonon, Allen y Tong. Pero nunca se trata del elenco si está Damon Albarn de por medio. Es tan dueño de sus proyectos que en este caso se encarga de agarrar esa cajita musical de cristal y depositarla en el medio de un set de una película de Tim Burton, mientras narra una historia de despedida en clave de un Leonard Cohen más preocupado por cuidar al mundo que en coger. La historia parece recién empezar y la pregunta es si Albarn se animará a romper esa caja de cristal o se quedará mirándola durante el resto del nuevo álbum.

Miguel Mora: Damon Albarn en estado Rey Midas: todo aquello en lo que mete mano últimamente se convierte en oro. O, al menos, adquiere una calidad artística que le permite mirar a todos desde arriba en su imaginario trono de monarca inglés. Si con lo último de Gorillaz dejó en claro que le quedaban recursos, ahora resucita a The Good , The Bad & The Queen con una canción preciosa, delicada, sin estribillo, y con las suficientes capas y arreglos para escucharla en loop y olvidar por un buen rato lo soporífero que fue el debut de este grupo donde lo acompañan el ex The Clash Paul Simonon y el ex The Verve Simon Tong.
Un melodía de organillero, tan hipnótica como implacable para quedarse en tu cabeza para siempre: eso es “Merrie Land”.