10/09/2018

Con “Surprised by the Joy”, Richard Ashcroft busca renovarse sin alejarse de sus raíces

De politóxico a rebelde natural.

Cecilia Salas
Richard Ashcroft

Esta semana, Richard Ashcroft estrenó “Surprised by the Joy”, el primer single de su nuevo álbum. A solo dos años de These People, el álbum que lo trajo por primera vez a la Argentina, el ex The Verve publicará el 19 de octubre Natural Rebel, su sexto trabajo como solista. Ante esta noticia, el equipo de Silencio empezó a caminar calle abajo sin importarle con quiénes se chocaba, con tal de poder dar su opinión.

Roque Casciero: “¿De cuántas maneras podés matar a un hombre?”, se pregunta Richard Ashcroft en el comienzo de “Surprised by the Joy”. Pero es toda la oscuridad que se encontrará en la canción: la melodía, la instrumentación -con guitarras acústicas omnipresentes y ubicuas cuerdas- y los arreglos sencillitos parecen el intento de un veterano de las lides rockeras por conectar con generaciones más jóvenes. Algo así como lo de Paul McCartney con “Fuh You”, pero sin el componente Imagine Dragons… El ex The Verve suena forzado en la tarea, como si estuviera usando una ropa que no le sienta a edad y a su trayectoria, aunque evita el papelón a fuerza de oficio.

Ignacio Guebara: “Es un paso a la vez, mi amor / Decile hola al mundo otra vez”. Dos años después de la salida de These People, el disco que usó como excusa para visitar Buenos Aires, Richard Ashcroft deja entrever los motivos de su regreso en su nuevo simple, “Surprised by the Joy”. Detrás del efecto sorpresa del lanzamiento se esconde una canción efectiva pero algo disruptiva con respecto a su pasado reciente: los golpes omnipresentes de batería y el descenso a la cuasioscuridad de los violines muestran cómo el ex The Verve apuesta a una nueva etapa de fácil escucha. Algunos coquetean con el EDM, otros llaman a Maluma para hacer una colaboración… y Ashcroft busca renovarse sin alejarse demasiado de sus raíces.

Joaquín Vismara: Desde que descubrió el efecto y el alcance de sus cuerdas vocales, Richard Ashcroft fue víctima más de una vez de su propia trampa. Seguro, el encanto de esa gola arenosa aporta bastante a cualquier resultado final, pero ese exceso de seguridad fue el que llevó al ex The Verve a confiarse demasiado y pisar en falso más de una vez en su carrera solista… y también con su propio ego (“Soy uno de los mejores cantantes del mundo, no podés hacerme esto”, le espetó a los técnicos en su primera visita a Buenos Aires). “Surprised by the Joy” busca poner las cosas en su lugar después de tanto paso en falso: las guitarras acústicas y un colchón espeso de cuerdas son recursos que no presentan novedades, pero que lo alejan de su rótulo de baladista AOR. Durante cuatro minutos, Ashcroft busca decirle a su público que mañana es mejor, pero el fan precavido esperará la salida de su nuevo disco antes de sacar conclusiones apresuradas.