02/03/2017

Lorde - "Green Light"

Aunque el adelanto es un paso en falso, todavía tiene luz verde.

Cecilia Salas

Era uno de los regresos más esperados y ya está aquí: Lorde estrenó "Green Light", el primer single de lo que será Melodrama, su segundo trabajo de estudio que será lanzado a mitad de año. Como los que hacemos Silencio no somos de la realeza, nos tomamos el arduo trabajo de escuchar la canción con mucha atención para dar nuestro veredicto.

Joaquín Vismara: Cuatro años separan a “Green Light” de Pure Heroine, el debut de Lorde, y las semejanzas entre una instancia y otra están en misma cantidad que las diferencias. Una primera estrofa narcótica y nebulosa suena a territorio conocido mientras una capa de delay convierte a su última sílaba enunciada en una catarata de exhalaciones que se diluye al verso siguiente cuando pone su flow en modo 8x para ametrallar palabras. Las cosas fluyen con relativa familiaridad hasta que el repiqueteo de un piano arrastra a la canción a un clima de dancefloor eufórico, un vuelco inesperadamente colorido y pop que contrasta con los mid tempo de tonalidad plomiza que dominan su primer disco. El resultado final es tan efectivo para los charts como desconcertante para todos aquellos que se enlistaron detrás de David Bowie cuando la llamó el futuro de la música: “Green Light” se conjuga en presente y tiene más de pretérito perfecto que de otra cosa.

Sebastián Chaves: Cuando Lorde colaboró con Disclosure en "Magnets", de alguna manera logró imponer su sello personal y, de esa manera, ganar visibilidad en público ajeno y aportarle oscuridad al dúo de los hermanos Lawrence en una suerte de win-win situation. Pero en "Green Lights", la gran promesa de Nueva Zelanda se deja seducir e invadir por las mieles de la EDM y todo lo que tenía de sombrío ahora se vuelve insoportablemente florido en un estribillo demasiado upbeat para su semblante. Aquel encanto de millennial conflictuada, que la diferenciaba de sus congéneres que venden fantasías idílicas imposibles fuera del star system, se esfuma en un suspiro. "Pero escucho sonidos en mi mente / nuevos sonidos en mi mente", canta en el pre-estribillo. Y el deseo es que en el resto del disco los sonidos que escuchó en su mente tengan más de melodrama que de música para pastillas.

Guido Scollo: "Estoy esperando por esa luz verde / la quiero", estrofa Lorde mientras muchos buscamos creer que esa luz llegará de una manera totalmente distinta con el disco. Aunque durante los primeros segundos de la canción, la voz de Lorde acompañada de un piano muestren un intento de reflejo de Pure Heroine, no es más que un espejismo que se disipa cuando el beat se alza en una explosión hitera digna de un boliche de Ibiza. Con "Green Lights" vas a mover tus pies, pero no mucho más.