05/05/2017

LCD Soundsystem - "Call the Police" / "American Dream"

La vuelta de James Murphy y compañía está sucediendo.

Matt Biddulph / Wikimedia Commons

Y un día volvió LCD Soundsystem. La banda comandada por James Murphy estrenó "Call the Police" y "American Dream", las primeras dos canciones de lo que será el cuarto disco de su carrera, y el primero desde This Is Happening, de 2010. Durante estos años, la banda anunció su separación, realizó un supuesto último show, publicó una canción navideña, y volvió a los escenarios y al estudio. El álbum aún no tiene fecha de salida, pero Murphy aseguró en un post de Facebook que ya lo está casi terminado ("Una voz y dos mezclas, y listo"), pero que su publicación se puede retrasar porque quiere que salga en vinilo el mismo día que en digital y en CD. Mientras espera el disco, el equipo de Silencio decidió emitir su veredicto sobre este adelanto por partida doble.

Roque Casciero: Durante seis segundos, la mínima percusión electrónica hace imaginar a “Call the Police” como el tema que no es, porque la entrada de una guitarra sacada de la escuela Bowie-Iggy 1977 enseguida anticipa el vértigo, mientras James Murphy entona que “Todos sabemos que esto no es nada”. Como en una suerte de tetris excitante, la base aprieta el acelerador, y luego le da una vuelta de rosca más. El cantante se embarca en una suerte de diatriba político/social apoyada por una música que es una especie de incitación al revuelo. Lo contrario sucede con “American Dream”, donde la mínima percusión electrónica del comienzo sí prefigura un ambiente dominado por sintetizadores. La canción es una suerte de vals interpretado por Kraftwerk, sobre el que Murphy narra con su estilo típico una mañana bastante particular. LCD Soundsystem, entonces, está de regreso en el lugar del que nunca debió haberse ido.

Ilan Kazez: Una crece, la otra cae. Como si fuera las dos caras de una misma moneda, el regreso de LCD Soundsystem cumple con lo que promete: dos canciones épicas y divergentes, con la marca registrada de James Murphy. “Call the Police” tiene aura de himno, con el recuerdo imborrable de “All my Friends”, el clásico de Sound of Silver del que se acaban de cumplir diez años. Su base es un beat que se mantiene a lo largo de los siete minutos que dura el tema, sobre el que se van apilando sonidos provenientes de distintas fuentes, mientras todo se vuelve más acelerado, tanto el ritmo como la agitación de Murphy que desafía: “Nosotros no perdemos el tiempo con el amor / así que llamá a la policía”. “American Dream”, en cambio, se queda estancada en el down tempo. Un caleidoscopio de sintetizadores que se mueven en cámara lenta atraviesa toda la canción y el neoyorkino ironiza en tono melancólico: "Tomaste ácido y miraste el espejo / Miraste la barba arrastrarse por tu cara / Oh, la revolución estaba aquí / Eso te hubiese liberado de la burguesía”. Esto es lo que sucede cuando alguien grandioso vuelve.

Guido Scollo:Y nosotros no perdemos tiempo con el amor”, canta James Murphy en “Call the Police”, una oda reflexiva y antropológica. Bañada de unas guitarras dignas de Robert Fripp en “Héroes”, de David Bowie, la canción se extiende más allá de los siete minutos en un frenesí apabullante y sin respiros. En “American Dream”, los sintetizadores sostenidos arrastran una cadencia que funciona como contrapunto perfecto del track anterior, dejando un lugar preponderante al bajo. “La revolución estaba aquí / eso te hubiera liberado de la burguesía”, sostiene la voz dejando caer los ideales expuestos previamente. Sin pedir permiso, el regresó de LCD Soundsystem marca un yin-yang notable en tan solo dos caras de un simple.

Joaquín Vismara: Una caja de ritmos y un bajo tocado con púa y con fiereza son el colchón sonoro ideal para que James Murphy repita como en un mantra “Todos sabemos que esto es nada”. De a poco, LCD Soundsystem convierte en “Call the Police” en una maquinaria krautrock que se encorseta dentro de la repetición de dos notas, y ante cada reiteración todo suena más urgente, enérgico y rabioso, a tono con una letra que va del inconformismo a la invitación a una revuelta. Como contracara, “American Dream” muestra la otra faceta de Murphy: la del crooner de discoteca que encuentra en las madrugadas su material de estudio y trabajo. Con un colchón de sintetizadores analógicos de fondo, la mente detrás del colectivo DFA pinta un cuadro que comienza con tomarse un ácido y luego cita al Manifiesto Comunista. En el medio de todo eso, la certeza de que LCD Soundsystem está de regreso y en su mejor forma.