04/01/2018

Kendrick Lamar y SZA se mueven como panteras en "All the Stars"

Superhéroes modernos.

Lollapalooza

Kendrick Lamar y SZA unieron fuerzas nuevamente, esta vez en la canción "All the Stars", que será parte de la banda sonora de la película Black Panther. El rapero tendrá a cargo la curaduría y la producción del soundtrack del film de Marvel, y el director Ryan Coogler está ansioso por darlo a conocer: "No puedo esperar para que el mundo escuche lo que Kendrick y TDE (Top Dawg Entertainment) tienen preparado", dijo

"Estoy realmente honrado de contribuir con mi conocimiento de productor y escritor junto a Ryan y la visión de Marvel", respondió Lamar. Como para ver la película aún faltan algunas semanas -el estreno en la Argentina será el 15 de febrero-, el equipo de Silencio escuchó el tema y se calzó el traje de superhéroe para opinar:

Roque Casciero: Si hacía falta algo para entender que hoy Kendrick Lamar mira de arriba al resto, era que una industria más grande que la discográfica lo tentara: hacerse cargo de la banda sonora de una peli de Marvel lo coloca en otra categoría dentro del show business estadounidense. Ojo, porque el rapero de Compton se ganó ese lugar por lo avanzado de su creatividad musical, que aquí se reafirma con una base sencilla y a la vez inusual (¿post trap?), más varias capas de electrónica que moldea como si fueran masilla. A eso le suma sus versos afilados -con un eco que se sumerge en la instrumentación- y la voz de SZA, fresca y profunda: en las estrofas ambos se quejan sobre ciertas relaciones humanas, pero el estribillo tira la cuota de esperanza para seguir adelante.

Guido Scollo: Sí, puede ser que el tema suene un tanto más aguado y edulcorado que cualquiera de las canciones que componen DAMN., su aclamado disco del año pasado. Pero, la razón es lógica, y se convierte una vez más es un logro de esos a los que Lamar se está acostumbrando: ahora, como curador y productor de la banda sonora de un tanque de Hollywood, el rapero encuentra un nuevo desafío en hacer música para un público con un rango etario enorme. Y, gracias a su capacidad como escritor y la enorme voz de SZA -que parece hecha a medida para un proyecto así-, el desafío es superado. Y con creces.

Sebastián Chaves: Incluso cuando rapea con cierto relajo provinciano, como si tuviese la situación bajo control de antemano (ver Stephen Curry anoche), Kendrick Lamar te patea el carro: “A la mierda vos y tus expectativas”, escupe en medio de un flow cargado de aliteraciones (congratulations, recognize, confidence, conversation... ¿Compton?). De fondo, lo que suena es una base mínima & moderna casi en plan electropop que se ilumina cuando SZA entrega una melodía con carácter de himno EDM. Allí, la nueva promesa del r&b encuentra, entre la soledad nocturna y la privacidad onírica, la salida al dilema de enfrentarse, en horas de sol, a la duda carveriana que Kendrick introduce al inicio. Donde el escritor se preguntaba “¿De qué hablamos cuándo hablamos de amor?”, el rapero reformula: ”Vamos a hablar de amor / ¿Se parece en algo a lo que esperabas de él?”