23/02/2018

Janelle Monáe derrocha funk y sensualidad en “Make Me Feel”

El adelanto de "Dirty Computer" le da F5 al Prince de los 80.

Marc Baptiste
Janelle Monáe

Después de cinco años en los que anduvo más por los sets de filmación que por los estudios de grabación, Janelle Monáe regresará a las bateas el 27 de abril con Dirty Computer, el sucesor del notable The Electric Lady. Como corresponde en estos tiempos, la dama adelantó una canción, “Make Me Feel”, y un video en el que juguetea sensualmente con una mujer y un hombre. El equipo de Silencio se calzó sus pantalones de cuero rojo, ajustó la bola de espejos y opinó sobre el single:

Roque Casciero: El aura de Prince sobrevuela tanto “Make Me Feel” como su video, con la sexualidad puesta en primer plano, aunque con la suficiente ambigüedad como para atraer desde la sugerencia. Pero no es retro, sino una apropiación de elementos del pasado reconvertidos con imaginación y nuevas herramientas (el software de las “dirty computers”), tan propio de estos tiempos como clásico en su raíz. Un funk elástico se desliza por todos los contornos del cuerpo, con una guitarra -heredada del genio de Minneapolis- que enfatiza cada movimiento, mientras la voz de Janelle Monae se multiplica en gozo, se convierte en susurro entre sábanas y suplica “Sabés que me encanta, así que por favor no pares“. U sexy motherfucker…

Sebastián Chaves: Mientras Janelle Monáe pasea su encanto vocal y se define como “poderosa con un poco de ternura“, por detrás de ella suenan todas las fórmulas probadas (y gastadas) del pop más bailable. Una guitarra a lo Nile Rodgers (¿o Prince? ¿o INXS?), handclapping, un sintetizador modernizante y hasta una intro que emula a los antiguos grupos vocales de doo wop le sirven de vehículo para jugar al soft porn susurrado y al desparpajo en plan Gwen Stefani cada vez que sale del falsete. El atractivo de “Make Me Feel” pasa más por la organización de los elementos que por la aparición de uno nuevo. En definitiva, es solo funk & pop… pero nos gusta.

Joaquín Vismara: Casi como si su obra se tratara de un recorrido histórico, Janelle Monáe abandona el soul orgánico de The Electric Lady por una versión actualizada del funk sintético. Pero que lo artificial no quite lo estimulado: desde el minuto cero, “Make Me Feel” apuesta por una sensualidad felina que hubiera enorgullecido al Prince de “Little Red Corvette” (y quizás hasta haría sonrojar al de sus últimos discos). “Soy poderosa con una cuota de ternura, una licuadora emocional y sexual“, canta Monáe como antesala de un estribillo que refuerza la idea y la potencia, so riesgo de hacer recalentar a la computadora sucia a la que alude el título de su inminente disco.