10/01/2018

Jack White le canta al amor en sus dos nuevas canciones

"Es bizarro", había adelantado el ex White Stripes...

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Después de largas especulaciones, llegó la música: “Connected by Love” y “Respect Commander” son las dos primeras canciones que Jack White dio a conocer de Boarding House Reach, el disco que será el sucesor de Lazaretto (2014).

Aunque la fecha de salida del disco aún se desconoce, el ex White Stripes anunció que el single de ambas canciones será lanzado en un vinilo de 7 pulgadas por su discográfica, Third Man Records, el próximo sábado. Entonces, conectados por el amor a la nueva música, el equipo de Silencio escuchó ambas composiciones y opinó al respecto.

Roque Casciero: Jack White había adelantado que su próximo álbum sería “extraño” y las dos primeras canciones que dio a conocer parecen darle la razón, porque el ex White Stripes mezcla algunas de sus barajas habituales con un par de comodines y le salen combinaciones inesperadas. “Connected by Love” es una canción de amor apasionado, que arranca con modulaciones casi de electrónica y que en la mitad encuentra coros femeninos propios del soul, justo antes de que el Hammond y una guitarra electrocutada se saquen más chispazos que los sables de luz de Luke Skywalker y Kylo Ren. Y “Respect Commander”, con una letra de abandono ante una amante que domina la situación, es conducida por una batería programada, sobre la cual los instrumentos construyen un maelstrom que por momentos se pone esotérico. La voz del cantante aparece recién después de los dos minutos, cuando el tema se convierte en un blues sometido a electroshock, con percusión y guitarras asesinas dignas del mejor heredero de Led Zeppelin.

Guido Scollo: Desde el comienzo, ambas canciones funcionan como contrapunto entre sí para ver lo disímil que puede llegar a ser Boarding House Reach. Como si quisieran mostrar de qué lado de la Fuerza se encuentran, “Connected by Love” parece iluminar, mientras que “Respect Commander” encuentra oscuridad en el caos. “Tomemos lo peor y de alguna manera transformémoslo en lo mejor“, canta el ex White Stripes en la primera mientras un base espesa, a lo “Madness” de Muse, se funde con un coro góspel. En la segunda, el desorden formal y el carácter casi de sala de ensayo lo vuelven un gran ¯\_(ツ)_/¯ que sirve como generador de expectativa antes de la salida del disco.

Joaquín Vismara: Ni un acople ni un riff saturado de distorsión. Lo primero que se escucha en “Connected by Love” es un sintetizador monofónico que se pasea por el espectro sonoro hasta que White entra en escena para aullar un blues retrofuturista que tiene tanto del Led Zeppelin de Physical Graffiti como de prog rock. “Perdoname y salvame de mí mismo“, canta White en un falso remanso, antes de que todo vuelva a estallar por última vez. “Respect Commander”, en cambio, pone a una guitarra cargada de fuzz a dialogar con una máquina de ritmos, como si Ron Asheton fuera el quinto integrante de la primera etapa de New Order. La canción implota, se vuelve a construir y vuelve a rearmarse en casi cuatro minutos, y todo suena tan conocido como novedoso. A diferencia de Los últimos Jedi, White no cree que haya que eliminar el pasado para delinear el futuro; con usarlo de molde para crear algo nuevo, alcanza y sobra.