20/06/2018

Bad Religion ataca a Trump y homenajea a The Who en su nueva canción

Hagan fila que hay para todos.

Cecilia Salas
Bad Religion

A cinco años de su último disco de estudio (True North, 2013), Bad Religion publicó “The Kids Are Alt-Right”. Aunque desde principio de año el grupo liderado por Greg Graffin ha dado indicios del que sería su decimoséptimo álbum, todavía no hay certezas su salida. Mientras los californianos se toman su tiempo, opinamos sobre el tema que acaba de ver la luz.

Joaquín Vismara: Cuando The Who compuso y grabó “The Kids Are Alright” en 1965, su intención era demostrar el joie de vivre de la generación baby boomer. Casi 35 años después, The Offspring pasó al verbo de la canción a negativo para retratar la alienación pre fin de milenio en “The Kids Aren’t Alright”. En el aquí y ahora, Bad Religion lleva las cosas aún más allá en el estado de las cosas: el piberío ahora coquetea con la derecha más recalcitrante, la que se alinea con todo lo que está mal. En su primer tema en cinco años, Greg Graffin y los suyos se ponen mínimamente más amables en lo musical para engrosar las filas de la resistencia. A 36 años de su primer disco, los californianos todavía saben de qué lado de la vereda plantarse, algo de lo que no se puede jactar la mayoría de sus colegas.

Miguel Mora: El nuevo single de Bad Religion funciona en principio como una sucesión de homenajes: a The Who por el título, a The Blues Brothers por el “everybody needs somebody” en el estribillo y un poco a ellos mismos por la estructura de la canción. “The Kids Are Alt-Right” tiene vértigo, cambios de ritmo y los cuidados arreglos vocales que son los elementos que Bad Religion patentó como identidad propia. Lo que le falta es gancho o esa melodía irresistible que diferencie a “The Kids…” de cualquier otro de los tantos buenos temas que tienen los californianos. Donde de seguro no han perdido nada de talento, es en el poder de la palabra. La letra de la canción es filosa, aguda y muy ácida para con los tiempos que corren. Y se valora el esfuerzo de estos viejitos en tratar de no perderle el tren a la actualidad.

Sebastián Chaves: Y acá está Bad Religion, haciendo su entrada ¿triunfal? en la era Trump. Sólo que acá el presidente republicano es apenas uno de los tantos blancos contra los que el grupo dispara sin miramientos. Ya desde el título, la juventud no parece ser tan divino tesoro y hasta afirman que “el populismo es un show con las entradas agotadas“. Musicalmente, más de lo mismo: melodías y guitarras tan aptas para iniciar una revuelta como para musicalizar una nueva American Pie. Después de todo, si el mundo no ha cambiado tanto desde 1977… ¿por qué habría de hacerlo el punk?