08/08/2017

Viva Elástico – “No es privado”

Ale Schuster se guía por su murmullo interior y convierte tensiones en fortalezas.

Viva Elástico
8.0 10 20

Viva Elástico – “No es privado”

Geiser Discos
Puntaje de los lectores: (19 votos)

En julio de 2015, Viva Elástico publicó “Oh viernes”, una especie de relectura light de “Friday, I’m in Love” apuntada directamente a la FM que haría las veces de adelanto de su tercer disco. Pero algo no estaba bien: lo que se escuchaba era a un grupo sin identidad, procesado por la máquina estandarizadora de la industria. Dos años después, el álbum finalmente fue editado sin aquella canción. Por suerte.

No es privado es el primer álbum de Viva Elástico en cinco años. En ese tiempo, Alejandro Schuster y compañía debieron enfrentarse a la encrucijada que vive toda banda en ascenso. Agua, Sal y Fiebre (2012), su predecesor, confirmó todo el entusiasmo que había generado el debut homónimo y le dio a la banda la proyección que se merecía. Como consecuencia, fueron fichados por Geiser, subsidiaria de PopArt, en una movida que les permitió tocar más y para más público, a veces con propuestas por demás ambiciosas. En ese contexto, “Oh viernes” suena como resultado de esa etapa. Al mismo tiempo, los de Longchamps también se enfrentaron a demonios internos que determinaron cambios en su formación: entró el bajista Jean Jacques Peyronel (hijo de Michel Peyronel) en lugar de Santiago Pacek, y el experimentado Andrés Ruíz en teclados reemplazó a Juan Condorí.

“No puedo hacer una canción más pop de lo que necesito hacer”, explicó el año pasado Schuster sobre la decisión de dejar de lado “Oh viernes”. De este modo, dio marcha atrás en el camino de los recursos radiales y optó por seguir a su murmullo interior, explotando la sensibilidad pop con la que cosechó tantos elogios sin abandonar la oscuridad y el riesgo que están en su ADN. Así salió No es privado, un trabajo marcado por ambivalencias que convierte tensiones en fortalezas. Lejos de caer en contradicciones, las canciones que lo componen reflejan todo el espectro de capacidades de Viva Elástico.

Foto: Cecilia Salas

De entrada, las ambigüedades se perciben en el contraste entre el título (que denota carencia de intimidad) y la portada, una figura borrosa que rompe con la tradición de primeros planos de sus dos trabajos anteriores. Lo mismo se refleja en las canciones, susceptibles de ser divididas en dos grupos: por un lado, aquellas que despliegan el costado más pop, pegadizo y sensual, y por el otro, las que acentúan su postura postpunk inquietante.

En el zigzagueo entre ambos extremos, “Aloe vera” abre el juego a modo de introducción dark wave, con la banda creando imágenes sombrías, mientras que “De new wave” es un power-pop con destino de himno en el que Schuster se muestra soberbio y ofrece una de sus mejores autodefiniciones: “Me importa un bledo si caigo, men / porque yo soy como el tango y me visto de new wave”. Acto seguido, la pregunta desafiante de “Cansado de ver la hora”, el primer adelanto del disco, subraya el pulso rockero de la banda, con la guitarra de Mateo Zaballa en primer plano y una letra que podría ser el reflejo de los conflictos internos del grupo (“Horribles y traidores / se alejan y se van”). Sin embargo, los nervios se relajan en “Caballero eléctrico”, donde Viva Elástico desnuda su corazón romantico con un pop dulzón sin sobrecargas.

“No es privado” y “Verano kamikaze” se convierten en la piedra medular del disco y ofrecen la mejor representación de ese juego de ambivalencias: mientras que la primera se abre como un bolero lento y honestamente romántico, la segunda es un postpunk tenso e intenso, como si el quinteto se convirtiera en una suerte de Killing Joke del conurbano sur. Puestas juntas, son la muestra más cabal de la versatilidad sonora de Viva Elástico. Por si quedaba alguna duda, enseguida emerge “Ven” para que Schuster se calce el traje del Dárgelos más erótico.

A pesar de que el audio de No es privado sea el menos depurado que se le haya escuchado al grupo, la producción a cargo de Leo Ramella (más conocido como Emisor, ex Resonantes y productor de discos de Victoria Mil, Travesti y Placer) parece enfocada en los pequeños detalles que le dan valor agregado. En “Www”, una de las canciones más logradas del álbum, Schuster canta con tono dramático que “nadie quiere estar solo” mientras el sintetizador de Ruíz parece emular un mensaje desesperado viajando por fibra óptica. La economía de letras (y tiempo) continúa en “Drgs”, con uno de esos slogans precisos con los que que el cantante construye, como pocos, un aguafuerte de cotidianeidad: “No es moderna la vida, moderno es estar bien”.

Sobre el final,“Bailando en el desierto” le da un cierre enérgico al álbum a base de bombo en negras. Antes, el grupo despliega su potencial hitero en “Todos los problemas”, una canción redonda, radiable, de puro rock nacional, con un estribillo contagioso y, lo más importante, con el gen de Viva Elástico. “Comprenderás que a veces simplemente soy yo”, canta Ale Schuster. Y por eso funciona.

8.0 10 20

Viva Elástico – “No es privado”

Geiser Discos
Puntaje de los lectores: (19 votos)