09/04/2018

The Weeknd – “My Dear Melancholy,”

Comunicación sin emoción.

The Weeknd
5.4 10 16

The Weeknd – “My Dear Melancholy,”

Republic / Universal
Puntaje de los lectores: (15 votos)

1) Antes de la salida de My Dear Melancholy, desde el entorno de The Weeknd aseguraron que, desde lo musical, se trataría de un “volver a las raíces” para el canadiense. 2) El cantante nacido como Abel Makkonen Tesfaye tiene 28 años y le escribe una carta a la melancolía. 2b) Según Freud, la melancolía es un duelo, una sensación de vacío que se produce tras lo que llama una “hemorragia libidinal”.

The Weeknd está lidiando, entonces, con dos pérdidas: la de su identidad sonora -esa que se fue de manera llamativa en Starboy– y la de su libido.

¿Puede un músico sub 30 convivir con la pérdida de su identidad primigenia? Sí. Puede, incluso, no interesarse en recuperarla y buscar una nueva. Todas las que quiera. ¿Puede una estrella del r&b sobrevivir sin libido? La indolencia de las seis canciones de My Dear Melancholy comprueba que no.

Ya desde el inicio con “Call Out My Name”, repleto de capas de teclados acuosos y susurros afectados, en lo que parece un lamento-reproche post desamor (¿Selena Gomez?), The Weeknd languidece en sus propias melodías. Parece no hacer pie en la fragilidad, ahí donde otros de su especie han revalidado su carga sexual (Frank Ocean con su homoerotismo retraído o Drake con su soul tántrico).

The Weknd

Entre los falsetes y el autotune -esa suerte de escapismo vocal que tanto le gusta y que con tanta maestría a utilizado-, The Weeknd continúa su agonía amorosa en “Try Me” y “Wasted Time”, aunque con potencial para el dancefloor en manos de algún DJ hormonal de ocasión. “¿Qué hace que un hombre adulto tenga ganas de llorar? / ¿Qué hace que quiera quitarse la vida?” se pregunta en “I Was Never There”, donde parece tocar fondo mientras unos sintetizadores suenan como sirenas lejanas. Allí, también se cuestiona por el “sexo sin sentido”, práctica en la que Prince hizo una maestría hasta llevarla al plano de los trascendental.

Casi como un acto reflejo revitalizador, “Hurt You” retoma el mismo material musical que “I Was Never There” sólo que ahora -y finalmente- The Weeknd frasea más suelto y con ansias de hit. Pero el cierre con “Privilege” lo pone de nuevo a sollozar entre beats endebles y teclados sombríos. “Tratemos de terminar esto con una sonrisa“, le propone a su examada casi como reclamando un premio consuelo.

Desprovisto de toda sexualidad, My Dear Melancholy pone en evidencia muchas emociones pero no genera momentos emotivos. Aunque tal vez le sirva a The Weeknd como punto de inflexión para levantarse en búsqueda de la libido que le permita volver a encontrar belleza detrás de su locura.

5.4 10 16

The Weeknd – “My Dear Melancholy,”

Republic / Universal
Puntaje de los lectores: (15 votos)