11/04/2017

The Jesus and Mary Chain – “Damage and Joy”

Los hermanos Reid reciclan parte de su pasado para seguir escribiendo su presente.

The Jesus and Mary Chain
6.7 10 7

ADA / Warner

The Jesus and Mary Chain – “Damage and Joy”

Puntaje de los lectores: (6 votos)

A lo largo de una década y media de lanzamientos discográficos, los hermanos Jim y William Reid se encargaron de sostener la carrera de The Jesus and Mary Chain bajo su propia noción del caos. Lo hicieron en 1985, cuando mezclaron texturas ruidistas industriales y música pop en Psychocandy, con shows que terminaban a los 15 minutos con el escenario destruido; ocurrió en los 90, cuando su proyección en Estados Unidos de la mano de Honey’s Dead quedó trunca gracias a la letra de “Reverence” (“Quiero morir como Jesucristo / Quiero morir como JFK“), y también ocurrió en 1998 con Munki, una despedida agria en donde el vínculo fraternal estaba tan jodido que el álbum empezaba con Jim cantando “I Love Rock and Roll”… y cerraba 16 temas más tarde con William poniéndole voz a “I Hate Rock and Roll”.  

Casi dos décadas más tarde, el escenario sigue esta misma lógica. Es difícil pensar a Damage and Joy, su primer disco en 19 años, no sólo como un paso más en la discografía de The Jesus and Mary Chain, sino también como el fruto de lo complicado que es su entrelazamiento artístico. Gran parte del inconveniente surge de su contenido: su séptimo disco está integrado por versiones nuevas de temas que Jim publicó por su cuenta; hay algunas relecturas de canciones pertenecientes a Sister Vanillla, el proyecto solista de su hermana Linda (que también contó con la participación de Willliam), y también está la versión 2017 de “All Things Pass”, hasta ahora el único tema que habían llegado a plasmar en estudio desde su reunión pasado el cambio de milenio.

Detrás de un arte de tapa grotesco y fuera de tiempo, Damage and Joy es una suerte de compendio autobiográfico en el que The Jesus and Mary Chain escribe su presente. Por primera vez en su historia, los Reid contaron con un productor externo, y en este caso la ayuda vino de la mano de Youth. Conocido por su trabajo junto a The Verve, Paul McCartney y The Orb, el también exbajista de Killing Joke tuvo la tarea de engrosar (y muchas veces ensuciar) el sonido de un puñado de canciones que Jim y William ya habían compuesto -e incluso grabado- hacía años, para facilitar las asociaciones posibles con los momentos más fructíferos de su carrera.

Jesus and Mary Chain

De esta manera, los 14 temas del disco se construyen a partir de la relectura que The Jesus and Mary Chain hace de su propio pasado. Con una dosis de distorsión controlada, un estribillo en falsete y una programación anémica, “Amputation” remite a la oscuridad de Honey’s Dead y también al desgano general de Munki. Lo mismo ocurre poco después en “All Things Pass”, con su referencia a los ritmos sintetizados de Automatic, pero con una letra que reconoce que el paso del tiempo y la inmolación narcótica no suelen llevarse demasiado bien (“Cada droga que tomo va a ser mi última / Espero no freírme, espero no morir / Hice un pacto para encontrarme a mí mismo / Ahora me arrepiento, porque ya me hallé / Todo debe pasar, pero no tan rápido”).

Como contracara a la catarsis sónica, “War and Peace” transcurre en cámara lenta a velocidad hipnótica, más cerca del despojo eléctrico que la banda tuvo en Stoned and Dethroned, aunque su final se reformule en clave garage. El remanso reaparece poco después en “Los Feliz (Greens and Blues)”, un folk construido sobre tres acordes que Jim Reid convierte en una oda irónica dirigida a Estados Unidos (“Dios vive en América, en la tierra de los libres / Deseando que estuvieran muertos”). En el medio, una serie de dúos con su hermana Linda e Isobel Campbell (“Always Sad”, “Song for a Secret”, “The Two of Us”) en la que aparece como denominador común la imposibilidad de entender el bienestar sin sufrimiento (“Creo que siempre voy a estar triste / Porque sos lo mejor que tuve jamás”)

Aun cuando su excesiva duración pone a tambalear el nivel creativo de los Reid, Damage and Joy es también la manera en la que The Jesus and Mary Chain le cobra a sus sucesores todo lo que le tomaron prestado, como muestra “Mood Rider”, un tema que podría ser de Black Rebel Motorcycle Club… pero sin la destreza guitarrera de Peter Hayes. En el resto, muchas máximas que dichas por señores con más de 50 años invitan al pudor ajeno (“Tengo un corazón lleno de maldad y el alma llena de rock and roll”, “Yo maté a Kurt Cobain, puse el tiro en su cabeza”), y una frase que parece resumir cómo sigue la dinámica fraternal a la fecha en “Facing Up the Facts” (“Odio a mi hermano y él a mí / Así es como se supone que tiene que ser). Efectivamente, para los Reid todo debe pasar, pero no tan rápido.

6.7 10 7

ADA / Warner

The Jesus and Mary Chain – “Damage and Joy”

Puntaje de los lectores: (6 votos)