22/05/2018

Perras on the Beach – “Flow de Cuyo”

Straight Outta Mendoza.

Perras on the beach
7.1 10 44

Independiente

Perras on the Beach – “Flow de Cuyo”

Puntaje de los lectores: (43 votos)

Casi como signo de la celeridad de los tiempos que corren, a Perras on the Beach le tocó sortear etapas a una velocidad por encima de la media. En sólo tres años, el grupo mendocino pasó de proyectarse en los bares de su ciudad natal a acostumbrarse al sold out cada vez que pisó Niceto. La irreverencia y la desfachatez de su propuesta (y sobre todo, del personaje público de Simón Poxyran, líder plenipotenciario del combo sub 20), plasmado en su debut, Chupalapija, les valió un lugar de privilegio en el indie local, un género del que ellos mismos buscaron despegarse. Y la única manera de hacerlo fue pegando un estirón a conciencia.

Gran parte de ese crecimiento tiene su correlato en las diez canciones que componen Flow de Cuyo. Con la coproducción y la participación de Luca Bocci y Usted Señalemelo, su segundo disco es una apuesta por sumar más ingredientes a su propia fórmula. Las reglas de juego quedan claras en el tema que da nombre al disco: un bajo caminante, una guitarra desganada y un beat ralentizado sugieren hip hop, hasta que un redoble lleva todo a un terreno de psicodelia con filtro de Instagram. Tras un corte, Simón Poxyran entra en escena para un único boceto vocal (“Todo está perdido, lo sé / El mundo está jodido, tal vez hay que cuidarnos como aquella vez”), en lo que termina siendo la bisagra en la que una misma canción pasó del dub fumón al post punk. Floyd de Cuyo.

La construcción del presente se hace también desde el pasado más reciente, como lo demuestra la presencia de “Tuca” y “Municipálida”, dos canciones que el grupo fogueó bastante en sus shows en vivo, con la cannabis sativa como motor artístico espiritual. Mientras que la primera es un blues politóxico sobre la desposesión material, en la segunda el clima se pone cada vez más áspero hasta desencadenar en un freestyle a cargo de Wos, el último ganador de la Batalla de los Gallos. “Sangucci”, que comienza con un audio en el que los integrantes de Perras enumeran las cosas que componen su mundo privado (fútbol, música, PlayStation, skate, paragua), se mece sobre una progresión de acordes de jazz rock que culmina en otro rapeo, esta vez a cargo del bajista Bruno Begueri y con los dardos apuntados a sus haters (“Quieren ser todos chulos de Miami / Pero ven un patrullero y se van a llorar con mami”).

Y aunque Poxyran deteste las comparaciones con Pity Álvarez, “Fantasmas” podría ser parte del repertorio actual del líder de Intoxicados (y de paso, levantarle el handicap) así como “Las ideas”, una balada que tiene en un teclado y una caja de ritmos su punto de partida hasta luego acomodar todas sus piezas, tampoco desentonaría dentro del universo de Tranquilty Base Hotel & Casino. En el medio de ambas canciones, “Corda”, un instrumental de guitarra con filtro de auto wah y ruido ambiente, una invitación al desconcierto que potencia su cometido a medida que el track empieza a loopearse a sí mismo.

Como para graficar el salto que significa su presente, en “Mis amigos II”, Perras on the Beach amplía y expande la canción encargada de abrir Chupalapija. Lo que en su álbum debut iba del rasgueo inocente a la bola de ruido en menos de cuarenta segundos, ahora es pop díscolo con aires de bossa nova e intenciones beatle. Su presencia se justifica no sólo como update de su catálogo, sino también como antesala de “Futuro”, otro tema de genética mutante que arranca desde la fórmula de piano y voz para luego sumar pinceladas de lisergia lúdica hasta envolver la canción en una bruma de humo dulce.

A modo de corolario de la búsqueda de Flow de Cuyo, “Pesadilla” se mece como un puente entre su debut y el ahora. Sólo con su guitarra, Poxyran hace una reivindicación de la vereda como formación académica alla Luca Prodan en “Mañana en el abasto” (“Si tenés ganas de aprender, no vayas a la escuela porque no hay internet / Lo que sé lo vi en la calle, y lo que aprendí porque están pasando cosas allá afuera que son feas”), mientras un colchón de sintetizadores y una programación escueta hacen pensar en MGMT haciendo un livestream desde el Valle de Uco. “Si no das amor, andate a otra parte”, repite Simón poco antes de que el tema implote después de un estallido sonoro con los vúmetros picando en rojo. La maduración da el presente sin robarle protagonismo al desparpajo, quizás la manera en la que Perras on the Beach tiene para recordar que crecer y envejecer son dos cosas muy distintas.

7.1 10 44

Independiente

Perras on the Beach – “Flow de Cuyo”

Puntaje de los lectores: (43 votos)