11/09/2017

Neil Young – “Hitchhiker”

El canadiense desempolvó una joya del archivo.

Neil Young
8.2 10 7

Reprise / Warner

Neil Young – “Hitchhiker”

Puntaje de los lectores: (6 votos)

Cuando Neil Young anunció en 2006 que finalmente comenzaría a publicar el material que guardaba en sus archivos, sus fans se frotaron las manos a la espera de los legendarios álbumes que el canadiense había grabado y dejado inéditos, siempre siguiendo a esas caprichosas musas que parecen guiar sus pasos. Por supuesto, una vez más Young no hizo lo que sus seguidores esperaban, sino que arrancó la serie con algunas grabaciones en vivo, que luego se complementaron con una caja abarcativa que, de todos modos, apenas cubría un período de su extensa carrera. Los lanzamientos siempre alternaron con los nuevos álbumes del cantante, lo que puede haber confundido a los que no son del núcleo duro de los fanáticos. Para colmo, la mayor parte de esos trabajos recientes no fueron gran cosa…

Y entonces, en otra de sus impredecibles movidas, Young desempolva una de las joyas que tenía atesoradas desde una solitaria noche de 1976. El canadiense venía de grabar Zuma (un gran disco que incluía uno de sus clásicos, “Cortez the Killer”) y se había separado de la actriz Carrie Snodgress, madre de su primer hijo. La muerte por sobredosis de heroína de Danny Whitten, el guitarrista de Crazy Horse, todavía daba vueltas en la cabeza del cantante, que no había logrado exorcizar los demonios con Tonight’s The Night. Ese era el Neil Young que, junto a su productor David Briggs y el actor Dean Stockwell, se encerró “con algo de alcohol, porro y cocaína” el 11 de agosto de ese año en el Indigo Studio de Malibú, California.

Neil Young

Foto: Henry Diltz / Warner / Gentileza

“¿Estás listo, Briggs?”, se escucha a Young preguntarle a su viejo compinche antes de arrancar “Pocahontas” (que luego formaría parte de Rust Never Sleeps) acompañado solo por su guitarra. La sensación de terreno conocido continúa con “Powderfinger”, otro clásico, pero que sin la potencia abrasadora de Crazy Horse transmite todavía más la desolación de un joven muerto antes de tiempo. Ocho de las diez canciones de Hitchhiker aparecieron en diferentes trabajos que el canadiense publicó en años próximos (“Human Highway” está en Comes a Time, de 1979) y no tanto (la que da nombre al álbum recién encontró lugar en Le Noise, de 2010). Las inéditas son dos hallazgos: “Hawaii” relata un extraño encuentro y en “Give Me Strength” el canadiense pide fuerzas para seguir adelante tras la separación de su mujer.

Pese a la gran cantidad de canciones que ya se conocían y a que inicialmente pueda parecer que se trata sólo de un demo grabado de un tirón, Hitchhiker tiene una notable coherencia artística: a estas canciones no les hace falta más que esa voz aguda y esa guitarra acústica (o el piano en el cierre con “Old Country Waltz”) para brillar. ¿Habría sido diferente la carrera del canadiense si las hubiera publicado así en 1976? Probablemente no, aunque esta clase de especulación no sirva más que para acaloradas conversaciones entre fanáticos. Y siempre será mejor no perder tiempo en eso, y dejar que el álbum proyecte sobre uno esa mezcla de sombras y confusión que Young convirtió en arte.

8.2 10 7

Reprise / Warner

Neil Young – “Hitchhiker”

Puntaje de los lectores: (6 votos)