21/11/2017

Morrissey – “Low in High School”

Ponele provocación (y no mucho más) a todo.

Morrissey
5.9 10 6

BMG

Morrissey – “Low in High School”

Puntaje de los lectores: (5 votos)

En los últimos años, Morrissey fue víctima de una extraña paradoja: mientras su voz y su manera de cantar fueron hallando un tono cada vez más esmerado, su output compositivo tuvo una dinámica inversa. A eso se le suma que, en el último tiempo, sus apariciones y manifestaciones públicas poco tuvieron que ver con su obra y mucho con su costado de polemista sobre la agenda política global, tours y conciertos suspendidos por motivos poco serios, denuncias abiertas a los sellos que publicaron sus discos o la defensa ridícula de celebridades denunciadas por abuso sexual. De un momento al otro, Mozz se volvió una suerte de panelista de la diaria, uno que irónicamente le decía a su propio público desde el título de su anterior álbum que la paz mundial no era asunto suyo.

Como resultado, ese costado de su persona se filtra a lo largo y ancho de Low in High School. Sobre un riff rockero que remite a los momentos menos opresivos de Southpaw Grammar (1995), “My Love, I’d Do Anything for You” lanza la primera de varias diatribas anti institucionales del disco (“¿Acaso no nacimos todos para llorar y bostezar / Con los trabajos que controlan cada día de nuestras vidas?”), y también un ataque a su nuevo enemigo declarado: la prensa. “Enseñale a tus hijos a reconocer y despreciar la propaganda / Filtrada por todas las jerarquías muertas de los medios”, esboza el discurso combativo de Moz, que reaparece con bastante menos gracia un par de temas más tarde en “Spent the Day in Bed”.

En una especie de amague premeditado, la introducción de “I Wish You Lonely” sugiere un clima de synth pop que se evapora antes del primer estribillo, mientras las guitarras ganan protagonismo de a poco. Cuando las piezas terminan de alinearse, Morrissey retoma su costado más sufrido y le espeta a su interlocutor que, para conocer la verdadera soledad, sólo basta con vivir un día de su vida. La victimización se acentúa en “Home Is a Question Mark”, en donde le deja en claro a su destinatario (¿su amante? ¿su patria?) que, por más de haber vivido en varias latitudes y haber conocido infinidad de personas, no puede sentirse aferrado a nadie ni a ningún lugar (“¿’Hogar’ es sólo una palabra, o es algo que arrastrás con vos?”).

Pero todo se pone más opaco cuando Morrissey decide dar rienda suelta a su costado político. “Jack’s Only Happy When She’s Up on the Stage” es una loa de apoyo al Brexit sólo sostenida por un juego de palabras entre el nombre de la protagonista (la Union Jack, la bandera británica) y la fonética compartida entre you (vos) y EU (las siglas en inglés de la Unión Europea). El panorama se torna más espeso en “I Bury the Living”, una pieza de más de siete minutos en la que se pone en el lugar de un militar raso con un preocupante halo de inocencia al exclamar “No habría guerra si no fuera por mí (…) No podés culparme, sólo soy un soldado inocente / Dame una orden, volaré una frontera / Dame una orden y volaré a tu hija”.

Sostenida sólo por piano y voz, “In your Lap” ofrece un terreno musical nuevo para Moz, pero su prosa no hace más que enrarecer aún más el aire: en sólo cuatro líneas, es capaz de pasar de una mención a la Primavera Árabe y las revueltas populares a la alusión sexual más directa que haya llevado su firma (“Intentaron borrarnos del mapa y yo sólo quiero mi cara en tu falda”). Ese mismo nivel de desorientación en el uso de la política como recurso narrativo asoma en el pop sesentoso de “All the Young People Must Fall in Love” y recrudece en “The Girl from Tel-Aviv Who Wouldn’t Kneel”, con el agravante de ser un abordaje de la música latina hecha con mirada europea: un bolero que por momentos intenta ser un tango adornado con guitarras españolas y que al final no termina siendo nada en concreto.

El grado de mareo discursivo pica alto en “Who Will Protect Us from the Police?”, un chispazo guitarrero con una letra que evoca llamas en el cielo, tanques en las calles y censura a la libertad de expresión y un sugestivo “¡Venezuela!” como grito de cierre. En continuado, en “Israel” reduce años de asperezas bélicas y diplomáticas bajo el argumento de que los demás países envidian su clima (!!!) y como “el cielo es oscuro para muchos otros, también lo quieren oscuro para vos”. Con una opinión ligera sobre un tema complejo, Morrissey confirma ser víctima de su propia paradoja: la persona que le dice a su público que no le crea a los medios parece haber escrito gran parte de su disco con el noticiero de fondo. Y probablemente con la TV en mute.

5.9 10 6

BMG

Morrissey – “Low in High School”

Puntaje de los lectores: (5 votos)