01/09/2017

LCD Soundsystem – “American Dream”

Esto también está pasando.

LCD Soundsystem
9.0 10 20

DFA / Sony Music

LCD Soundsystem – “American Dream”

Puntaje de los lectores: (19 votos)

En un lapso de seis años, James Murphy hizo una gira de despedida de LCD Soundsystem que pasó por Buenos Aires y culminó en el Madison Square Garden neoyorquino, editó una película con ese show final, negó una posible reunión justo antes de ponerse a jugar con la idea del regreso de la banda, publicó un single navideño, efectivamente junto al grupo del que es cerebro y músculo, y ahora tiene un disco nuevo, American Dream. De todo lo anterior se ha discutido -demasiado, incluso- en redes sociales y prensa del mundo: si la “separación” fue un ardid publicitario, funcionó en el sentido de atraer más atención hacia LCD. Aunque a algunos fans les haya caído pésimo. Y lo cierto es que la banda se merecía esa clase de relevancia sin necesidad de trucos de baja calaña.

Hasta allí llega el asunto, porque apenas American Dream sale de los parlantes se vuelve inevitable tomar como referencia el título de otro álbum de LCD Soundystem para hablar del primer impacto que provoca: This Is Happening. O sea, esto es una banda -o un tipo, ya que en el estudio hace casi todo él – en tiempo presente, volcando un cúmulo de experiencias y conocimientos que tornan urgentes y necesarias sus canciones en un momento en el que la creatividad del rock prueba qué tan cómodos resultan los laureles para hacer una siesta. Y no es que Murphy se aleje demasiado de su marca registrada de dance punk con sombras post punk y electrónica áspera: éste no es un disco de sorpresas sino de reafirmación.

Una influencia clave sobrevuela todo American Dream: David Bowie. Aquí y allá aparecen los sonidos de guitarras que Robert Fripp aportara en Heroes y Scary Monsters, en “i used to” Murphy habla de su fanatismo juvenil por el Duque Blanco, y los 12 minutos de “black screen” son un lamento de despedida en el que el cerebro de LCD Soundsystem se arrepiente en público de haberse negado a producir Blackstar, el último disco de Bowie. “Tenía miedo en la habitación / así que dejé de aparecer / Mis manos seguían empujando hacia abajo / en mis bolsillos / Soy malo con los asuntos de personas / pero debí haberlo intentado más”, canta, profundamente afectado.

LCD Soundsystem

Foto: Sony Music / Gentileza

La conciencia de la propia mortalidad y el paso del tiempo resultan lógicas en un artista que cumplió 47, y Murphy reflexiona varias veces sobre esos temas. En “change yr mind”, mientras la guitarra repta sobre una base monolítica, el cantante cruza esos pensamientos con sus dudas sobre poder seguir al frente de la banda (que lo llevaron a la “separación”), su posterior cambio de idea y lo que eso generó entre los fans: “Sencillamente no tengo nada más para decir / No estoy en lugar como para hacerlo bien / Y ya no soy peligroso / Del modo en que alguna vez lo fui / Ya estoy demasiado viejo para eso / Al menos eso parece ser verdad”.  Esa canción y “other voices” remiten a los Talking Heads más oscuros (Remain in Light, vaya título paradójico), aunque parezcan tocadas por Liquid Liquid.

“how do you sleep”, al parecer dedicada a su exsocio Tim Goldsworthy, tiene una mirada en la que el enojo aún no terminó de apagarse: aunque le reconoce algunos méritos, le reprocha haberse quedado con guita y le dice que no lo extraña. “Un paso adelante y seis para atrás”, repite el mantra final, cuando ya la voz quedó hundida en un magma de teclados, palmas y cencerro. “tonite”, en cambio, es propulsada por una secuencia que deja lugar para que aparezcan y se extingan pianos sutiles, guitarras juguetonas y voces en distintos planos: uno de esos típicos temas que en manos de un productor convencional podrían ser un hit ídem, pero que con el sello de LCD Soundsystem trasciende la obviedad y se hace irresistible desde otro lugar.

“Todos sabemos que esto no es nada”, canta Murphy en “call the police”, uno de los anticipos del disco, que exhuda el aura de Bowie e Iggy Pop en la Berlín de 1977, con un vértigo que desmiente cualquier temor sobre los posibles achaques de la “vejez” para el vocalista. Algo similar sucede con el post punk de “emotional haircut”, tan inteligente como visceral. En medio, “american dream” balancea con su retrato otoñal de una mañana particular, y la sensación de que podría ser uno de esos valses que Leonard Cohen tocaba con su teclado, pero esta vez en compañía de otro héroe fallecido hace poco: Alan Vega. De hecho, la influencia del tecladista de Suicide también resulta crucial en el disco, especialmente en “oh baby”, el tema que lo abre.

A James Murphy no le hacía falta reunir LCD Soundsystem para sentirse parte del panteón del rock, al lado de las ilustres figuras a las que cita o de las que toma referencias. Pero, una vez más, el torrente de emociones que atraviesa su vida pedía la canalización cerebral que distingue a sus canciones. Entonces, American Dream es el paso perfecto para dar después de una trilogía (casi) perfecta formada por LCD Soundystem (2005), Sound of Silver (2007) y el antes mencionado This Is Happening (2010). Y en esto no hay trucos de ninguna clase.

9.0 10 20

DFA / Sony Music

LCD Soundsystem – “American Dream”

Puntaje de los lectores: (19 votos)