10/10/2017

Güacho - "Vol. III (La persistencia de la memoria)"

Los platenses bailan sobre las llamas de un mundo ardiente.

Guacho
8.1 10 6

Tomas del Mar Muerto

Güacho - "Vol. III (La persistencia de la memoria)"

Puntaje de los lectores: (5 votos)

Con un fuego austero, bombo y guitarra en mano, abrigados y con herramientas a sus pies, los integrantes de Güacho aparecen en la tapa de La persistencia de la memoria acampando en medio de un bosque. El viaje que los platenses iniciaron con su primer disco, En la orilla del océano (2012), y continuó con Historias de viajeros (2014), hoy los tiene rodeados de criaturas y fantasmas; o yūrei, como se conoce en la mitología japonesa a los espíritus que vagan por los senderos del bosque Aokigahara, a la vera del monte Fuji. Allí, salirse de los caminos y pasar la noche puede costarle la vida a los aventureros, no sin antes llevarlos a hacerse las mismas preguntas que la banda de la ciudad de La Plata: ¿cómo continuar?

Si en el Volumen I, el álbum con más pasajes instrumentales y pesados, el trío volcó sus preguntas y en el segundo las respuestas, el tercero incluye las conclusiones con las que Güacho cierra la trilogía de discos que inició hace cinco años. Conclusiones no tan venturosas, por cierto, porque para terminar el viaje, Joaquín Castillo (bajo), Lisandro Castillo (guitarra y voz) y Hernán Torres (batería) primero debieron encontrar la salida de ese mar japonés de árboles. La canción que abre el disco, “Días pasados”, hace el ejercicio de mirar hacia atrás para mantener viva la memoria, pero avanza con la vista puesta al frente. “¿Dónde vas a estar cuando salga el sol?”, cantan en “Las almas dormidas” poco después, con un atisbo de esperanza.

Shaman Herrera es uno de los que aporta lo suyo para descifrar “El idioma de los bosques”, casi como anticipándose a su vuelta a la cordillera patagónica. “El crujir de tus ramas encierra una trampa mental”, canta Castillo en un gran despliegue vocal que mantiene a lo largo de todo el álbum. Lejos del stoner en el que fue encasillado, y coqueteando con la canción y con una veta más hard-blusera, el trío incorpora nuevos matices con invitados como Julián Rossini en teclados, Eduardo Morote en percusiones y Lucas Finocchi en voces. Si bien el audio ha mutado con el paso del tiempo, Güacho es una banda que rápidamente ha logrado generar un sonido característico y una identidad muy fuerte tanto por su estética como por su forma de trabajo, que es vista por otros grupos de La Plata como modelo de independencia.

Güacho

Foto: Florencia Russi / Gentileza

Son todas las batallas, es una realidad / Son todos mecanismos de una caja musical / Tu mente ya escuchó esa música una vez / Presiente la derrota y todo lo que va a doler” cantan a coro con Shaman en “La guerra grande”, mientras juntos construyen con un dejo melancólico el oscuro bosque imaginario del que deben huir. La banda utiliza la memoria, los amigos y la familia como herramientas capitalizadas a través del rock para sobrepasar los obstáculos. Güacho escapa de los yūrei y se despacha con muchas de sus mejores canciones hasta ahora. Vol. III es la confirmación de que están entre las bandas más importantes de La Plata, y se despachan con muchas de sus mejores canciones hasta ahora.

En clave folk and roll, “El espinazo de la noche” cierra el disco como si sus propios integrantes estuvieran reunidos alrededor de un fogón después de dejar de lado la distorsión. “Para pelear hay que estar muy sediento / No dormiré, te esperaré despierto / Con mi canción repleta de recuerdos / Recuerdos, repleta de recuerdos”, repiten todos como un mantra. Porque si el mundo arde, no hay mejor forma de darle batalla que bailando frente a las llamas.

8.1 10 6

Tomas del Mar Muerto

Güacho - "Vol. III (La persistencia de la memoria)"

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