13/03/2018

David Byrne – “American Utopia”

La canción, esa forma indestructible.

David Byrne
7.3 10 9

David Byrne – “American Utopia”

Nonesuch / Todo Mundo
Puntaje de los lectores: (8 votos)

Como si la canción fuese un envase que se puede reciclar ad infinitum, cada vez David Byrne grabó un disco hizo de la combinación verso-estribillo una forma capaz de albergar cualquier tipo de contenido. Incluso en sus obras más aventuradas (Fear of Music con Talking Heads y My Life in the Bush of Ghosts, ambas en sociedad con Brian Eno), esa estructura básica puede percibirse de manera más o menos explícita, sea sobre la letra un poema dadaísta (“I Zimbra”) o sobre un collage avant funk con el parlamento de un exorcista neoyorquino (“The Jezebel Spirit”). Lo que parece haberle importado siempre es cómo conducir las melodías.

Pero lo cierto es que David Byrne, formalista ortodoxo, no siempre necesitó tensar tanto los límites de la canción: American Utopia, su primer disco solista en 14 años, tiene intenciones mucho más modestas que las antes mencionadas. Porque aunque Brian Eno figure como co-compositor en ocho de sus diez canciones, todo suena compacto, abrazable y sin pretensiones. El arranque, de hecho, deja las cosas bien claras: “Bailo así / Porque se siente jodidamente bien / Si pudiera bailar mejor /Bueno, vos sabés que lo haría“, canta en un estribillo robótico.

(Pero… ¿podría David Byrne bailar mejor? Difícilmente).

Conforme avanza el disco, se revela que la utopía americana a la que refiere el título no es una ironía en tiempos de Trump sino un recorrido poptimista por la belleza de las pequeñas cosas, el ejercicio favorito de David Byrne. Sin embargo, y a pesar del clímax esperanzador en los aires cuasi gospel de “Every Day Is a Miracle”, American Utopia flaquea al combinar composiciones simples con orquestación ecléctica. El ex Talking Heads va del dramatismo de aliteraciones simplonas en “Dog’s Mind” a los ritmos latinos que remiten a Rei Momo en “It’s Not Dark Up in Here”. “Hay una sola forma de mirar TV“, canta aquí quien en 1986 decía “Nací en una casa con la televisión siempre encendida“. Se trata más de una reformulación de material conocido y diverso que de la búsqueda de algo novedoso.

Para el final de lo que serían ambas caras del vinilo, Eno le deja su lugar a Daniel Lopatin (alias Oneohtrix Point Never), y con él llegan los momentos de mayor introspección y expansión. En “This Is That”, el productor radicado en Brooklyn provee un pasaje sombrío pero sin rastros de violencia, como si Trent Reznor grabara el próximo disco de Nine Inch Nails en una juguetería. En “Here”, el tema que cierra el álbum, Byrne deja en claro cuál es su deber en el mundo: “Aquí el sonido está organizado para que las cosas tengan algo de sentido“, canta en una nueva referencia a Talking Heads.

Antes de que todo llegue a su fin, sin embargo, se despacha con “Everybody’s Coming to My House”, el tema con contextura de hit del disco (no por casualidad fue el single adelanto). Entre arreglos de viento y beats electrónicos en plan LCD Soundsystem, pasea su fraseo característico con agudos al borde de la desafinación indie. “Sólo somos turistas en esta vida / Sólo turistas pero el paisaje el lindo“, canta en ese balance con saldo positivo. American Utopia no será su trabajo más inspirado pero el mensaje que transmite parece más que necesario en tiempos de grietas eternas. En una misma canción, Byrne asegura primero que “Todos los días son un milagro” y después que “El Papa no significa una mierda para un perro“. Es una cuestión de perspectivas, pero en ambos versos tiene razón.

7.3 10 9

David Byrne – “American Utopia”

Nonesuch / Todo Mundo
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