24/05/2016

Chance The Rapper – "Coloring Book"

Dale una chance al rapero.

9.0 10 12

Independiente

Chance The Rapper – "Coloring Book"

Puntaje de los lectores: (11 votos)

Chance The Rapper es todo lo inestable que puede ser un chico de 23 años. Por un lado es un joven que extraña la inocencia de su niñez y la inconciencia adolescente –un pasado cercano al que ya se permite mirar con nostalgia– pero por otro es un hombre que se reconoce no sólo como padre de familia sino también como un rapero con sus correspondientes derechos y obligaciones. Advirtiendo que tanta ambivalencia psíquica puede dar como resultado un disco inconsistente, Chancelor Bennett (así su nombre de pila) se valió del góspel como estructura musical y espiritual para darle cohesión a su tercer mixtape.

Aunque resulte difícil encontrar un libro para colorear con prólogo, "All we got" tiene esa función en Coloring Book. Un beat fragmentado, el Coro de Niños de Chicago y una trompeta lánguida ofician de soundscape para que Chance The Rapper se desviva en palabras hacia su novia ("Mi hija no podría tener una mejor madre") y una estrofa más tarde deje en claro el origen espiritual de su verba ("Mis palabras vienen de los sermones"). Ahí mismo Kanye West hace su aparición como devolución de gentilezas (Chance aparece en el track inicial de The Life Of Pablo) y juntos entregan un estribillo poptimista: "Al final del día, la música es todo lo que tenemos".

Pero enseguida Chance muestra su otra faceta y su voz cambia por completo. Si el esperanzado y feliz seduce con afectaciones r&b, en sus diatribas contra los medios de producción desciende a la crudeza de Gill Scott Heron. "Si otro sello trata de detenerme, va a haber algunos negros con rastas en su lobby", advierte sobre un beat consistente en "No Problem". Acá, la sentencia es una muestra de pura virilidad rapper: "No querrías tener problemas conmigo". "Summer Friends" y "D.R.A.M Sings Special" ponen, ahora sí, al góspel en primer plano. Mientras que Mr. Kardahsian hizo en TLOP una interpretación libre de los espirituals, Chance The Rapper ofrece una lectura mimética y se deja dominar por ellos. No hay en él otra premisa que estar en medio de su propia música, sin intenciones de moverse por encima de ella como lo hacen Kanye y Kendrick Lamar.

Luego de ese pequeño interludio que es "D.R.A.M. Sings Special", "Blessings" se transforma en uno de los puntos más altos del disco. La bipolaridad del MC ascendido a Reverendo hace que aquello que primero se presenta como un soul ameno en dueto con Jamila Woods (Cuando las alabanzas van hacia arriba / las bendiciones vienen hacia abajo) se vea interrumpido por un flow cargado de seriedad que cambia el paisaje por completo: "Yo no hago canciones gratis / hago canciones para que seas libre" (en inglés el juego de palabras es perfecto), recita en un rapto de capitalismo libertario que propone no creer en reyes pero sí creer en los reinos.

El recorrido hiperbólico por sus estados de ánimo, pone a Chance The Rapper en modo melancólico para "Same Drugs". Recluido en su propia voz y con un beat que tarda más de dos minutos en llegar, le confiesa a su Wendy (porque si de madurar o no madurar se trata, nada mejor que una referencia a Peter Pan): "Pensé que nunca crecerías". Sin solución de continuidad, el discurrir del disco lo trae al presente otra vez y deja reflotar su costado sombrío. Como declaración de principios, se erige como defensor de un formato tan metamorfoseado como sustancial en la historia del hip hop: "Soy el único negro al que todavía le importan los mixtapes", canta, entre la soberbia y la resignación, en "Mixtape".

En el desfile de featurings de todo tipo, Justin Bieber tiene su cameo en el estribillo de "Juke Jam", una balada en la que el perreo en la pista de baile se vuelve objeto de añoranza y evocación. Activada la fibra psicogeográfica, inmediatamente después llega el acuse de territorialidad. Desde la quema de álbumes de música Disco (Disco Demolition Night) en 1979 al EDM de Kaskade, Chicago siempre ha sido un enclave decisivo para la música electrónica y en "All Night" Chance The Rapper entrega su mejor flow sobre un beat que remite al eurodance que tan hondo caló en el house de los 90.

"How Great" es un góspel expansivo atravesado por una voz cargada de vocoder que se mueve en el mismo registro que el coro. El magma resultante es una textura que termina por anular tanto el carácter armónico del góspel como el rítmico del hip hop en un contrapunto musicológico de alta precisión. Pero al igual que en "Blessings" todo cambia de humor cuando Chance sale de la iglesia como un recitador abrumado y arremete contra la industria ("Escupí todo en Spotify para ganarte un lugar a Su lado"). Para completar el devenir temático, Jay Electronica recuerda cuando se sintió "perdido en la selva como Simba después de la muerte de Mufasa", en otra referencia infantil desoladora.

Desde Dr Dre a Nicky Minaj, el hip hop actual se convirtió en una escena en la que cada cual atiende su juego y Chance The Rapper encontró el suyo. Coloring Book es un tratado sin filtros sobre el fin de la adolescencia que pone al nuevo prodigio de Chicago en condiciones de reclamar lo que es suyo en "Blessings (Reprise)": "Soy el mejor discípulo de Kanye / él no me reclutó / pero está orgulloso de mí".

9.0 10 12

Independiente

Chance The Rapper – "Coloring Book"

Puntaje de los lectores: (11 votos)