12/10/2018

Babasónicos – “Discutible”

Ser así no cuesta nada.

Babasonicos
9.1 10 83

Sony Music

Babasónicos – “Discutible”

Puntaje de los lectores: (82 votos)

Babasónicos construyó su propia historia a la inversa de lo que dictan los cánones. Allí donde la mayoría hace primero su ascenso a la popularidad para luego entregarse a la libertad creativa, la banda liderada por Adrián Dárgelos hizo el recorrido opuesto, de la experimentación sin red a la consolidación de masas. Pero si algo dejó en claro el funcionamiento de ese universo personal es que nada responde a lineamientos ni espíritus de época, y los cambios encuentran sus propias maneras de manifestarse más en el contenido que en la forma. Discutible revierte esa noción al plantear las mutaciones hacia adentro de las canciones, pero también hacia afuera, donde lo familiar al oído es sólo el punto de partida para un destino nuevo en su propio imaginario.

Aunque la reinvención desenchufada y psicodélica de Impuesto de fe permitía pensar en ese formato como la base a explorar en el aquí y ahora, nada de eso se asoma en ninguna de las diez nuevas canciones que componen el decimosegundo pilar de su discografía. El presente continuo de Babasónicos se configura ahora por composiciones en reconstrucción constante, en donde el único denominador común es la mutación y donde ninguna estructura se sostiene de principio a fin. Los primeros segundos de “Ingrediente” sugieren una balada mid tempo con la voz filtrada a través de un vocoder, hasta que el chasqueo de la guitarra de Mariano Roger inocula un espíritu disco que se plaga de coros en distintos planos y un reconocimiento de daños (“Nunca supe el costo de chocar con la verdad, pero sí sabía que estrellarse duele”).

De algún modo, Discutible hace que Babasónicos linkeé con su pasado, no desde lo estético, sino desde la afirmación inexorable de que en la canción todo está permitido. “Bestia pequeña” juega con la promesa de un beat trapero que nunca vendrá, para luego apelar a un armazón electrónico midtempo en el que Dárgelos juega con la idea de poner en boca de un narrador en primera persona frases que podrían ser tildadas de autorreferenciales (“En la vida fui un desesperado, si me sobra tiempo probaré ser un cantante”). El parte de situación vuelve a asomarse más adelante en “Cretino”, un glam rock pendenciero que planta bandera y toma distancia del resto a partir de una sentencia taxativa: “Esto no es el Festival de la Canción donde festejan y aplauden / Tengo problemas y los resuelvo mal, no soy un premio para nadie”.

Babasonicos

“Trans-Algo” lleva ese tironeo al límite a partir de un juego de palabras en su título y su estribillo, una estructura pop cristalina y el reconocimiento de que “por eso me gusta ponerte incómodo”. Al tema siguiente, Babasónicos mide sus propias ambiciones de grandeza a la escala del Bosón de Higgs en “Partícula” (“Quiero ser partícula de Dios, estar acelerado por hadrones / Quiero amenazar las chances y multiplicar”), en un clima retrofuturista que tiene tanto de Trance Zomba y Dopádromo como de ejecución y relevancia en tiempo real. Todo se conjuga en una interpretación posmoderna de la psicodelia que cobra aún más relevancia en “Adiós en Pompeya”, una balada engañosa en la que Dárgelos y Diego Uma se ceden mutuamente el protagonismo antes de una coda instrumental en la que gana terreno la sobrestimulación auditiva.

Con el bajo de Tuta Torres como pivot rítmico y una pátina edulcorada en los sintetizadores de Diego Tuñón, “Teóricos” vuelve a poner a Discutible cerca de la pista de baile, esta vez para dispararle al amor en tiempos de Spotify (“Nos persiguen con largos algoritmos perversos / Eso es adecuado para instaurar un dossier de pavadas”) y también a la contaminación informativa relacionada a la cultura rock (“Nos disparan con malas biografías y textos / Eso es apropiado para persuadir una masa humana”). El desencanto con ese mundo ficcionalizado cobra forma en “Orfeo”, otro cimbronazo distorsionado en el que Dárgelos se jacta de ser “incomprendido y juzgado por personas mezquinas y vulgares”.

Entre el principio y el final de Discutible se traza un desarrollo narrativo. Lo que en “La pregunta” es un desglose de interrogantes aplicables a cualquier contexto, pero sobre todo al actual (“Quién está dispuesto a matar o morir y quién a luchar por amor y pelear por honor”), en “Un pálpito” se vuelve una secuencia de afirmaciones. Entre máquinas de ritmos entrecortadas y arpegios serpenteantes, llegan una conclusión sanadora (“No existe un mundo donde todos piensen como vos, acostumbrate”) y una reflexión sobre el rol del juglar posmoderno (“Si la poesía es la infancia de la prosa, quiero mantenerme niño por siempre”). Después de años de marcarle el pulso y el rumbo al mainstream, la búsqueda actual de Babasónicos toma el sendero más lejano a la complacencia. “Esto recién empieza”, sentencia Dárgelos, quizás anticipando que no se trata de una faceta transitoria.

9.1 10 83

Sony Music

Babasónicos – “Discutible”

Puntaje de los lectores: (82 votos)